. . . un tanto cansado de la letanía del concierto de Juanes en La Habana porque se le ha dado más beligerancia a este hombre que la que merece, ya que claramente él está directamente conectado en todo sentido con la tiranía que oprime a la Isla Esclava, vamos a reproducir a continuación un párrafo de un discurso del Tirano publicado en Bohemia en la pag. 44, columnas 3 y 4, de Julio 30 de 1961:
» ¿Cuáles son los derechos de los escritores y de los artistas revolucionarios o no revolucionarios? ¡Dentro de la revolución, todos! Contra la revolución ningún derecho. Y esto no será ninguna ley de excepción para todos los ciudadanos. Es un principio fundamental de la revolución.»
O sea, que ese señor puede decir lo que quiera, pero está más claro que el agua más cristalina que él puede ir a dar su concierto porque él va a defender a la mal llamada revolución. De otra manera, a tenor de lo que citamos anteriormente, él no tendría derecho alguno para ir alli y no se lo permitirían, como ha sido el caso de Chirino et al. CARTA ENVIADA A JUANES.
Juanes, no sé si sabes que cuando la madre de Celia Cruz se puso
gravemente enferma en Cuba , a ella, que ya vivía en Los Estados
Unidos, le negaron la entrada a su patria para ver a la progenitora
de sus días en su lecho de muerte. Porque ningún artista que se va de
Cuba , cualquiera que sean los motivos, puede regresar de nuevo.
Quizás no te hayas enterado que hace muy poco un cantante cubano
también quiso deleitar al pueblo de la isla con su arte, incluso,
pagando él mismo toda la presentación.
Sin lugar a dudas era un gesto lleno de amor y altruismo, como también
es tu deseo, estoy seguro. Pues bien, a ese salsero no lo dejaron
cantar en La Habana, porque, sencillamente, no le podían manipular el
espectáculo. Y allá todo es dirigido minuciosamente por las
autoridades.
Y te cito parte de la noticia por si no estas al tanto: “El cantante
cubano Willy Chirino solicitó al gobernante Raúl Castro que le permita
transmitir un concierto que realizará próximamente en Miami tomando en
consideracion la ‘‘posibilidad» de nuevos avances en la relación
entre Cuba y Estados Unidos.
Chirino hizo la inusual petición en una carta abierta fechada este
miércoles a la Sección de Intereses de Estados Unidos en Washington ,
que a su vez se encargará de hacer llegar la misiva a La Habana.”
De más está decirte que no pudo cantar para los cubanos a pesar de
sus buenas intenciones en pro de amainar en alguna medida el
sufrimiento del pueblo de Cuba . Ni siquiera estas palabras de Chirino
ablandaron a los gobernantes de la isla: “»La pelota está en su
lado», manifestó el cantante, refiriéndose al hecho de que Raúl
Castro tiene en sus manos la oportunidad histórica de lograr algo
positivo en beneficio del pueblo».
Admirado Juanes, no se qué pensarías si un grupo de nuestros artistas
cubanos en el exilio, fueran a las selvas colombianas, montaran una
plataforma y le llevaran su arte a los narcos guerrilleros de tu país,
desalmados éstos que tanto dolor y desconsuelos le han causado a ese
hermano pueblo tuyo. No obstante, como amante de la democracia que
soy, pienso que tienes todo el derecho del mundo de actuar donde te
venga en ganas y no por ello ser criticado.
Pero déjame advertirte algo:
En Cuba nada funciona, todo se derrumba, menos la engrasada maquinaria
ideologica y represiva. Si vas, trataran de manipularte el concierto
sea como sea, con el propósito de apuntalar en algo un régimen que se
desploma.
La tarima donde vas a actuar estará localizada delante de la foto del
Che que está en la plaza, te pondrán detrás otros dos retratos de los
vitalicios presidentes cubanos, o cien consignas revolucionarias, y,
el presentador –perfectamente entrenado-, llenará tu espectáculo de
frases políticas para venderle al mundo las mismas mentiras de toda
una vida. Y, desde luego, no podrás invitar a la tarima a ningún
disidente cubano, aunque sea, incluso, el mejor músico de la isla.
Ahora bien, Juanes, ya te alerté, pero si todavía mantienes la
decisión de ir a cantarle a mi pueblo, porque tus intenciones son de
total solidaridad con los cubanos que soportan, entonces toma algunas
medidas a ver si la otra parte también esgrime los mismos intereses de
llevar un concierto de amor, unidad, libertad y paz a la isla.. Lo
puedes hacer, porque tu prestigio internacional da para eso y mucho
mas.
Yo soy un tipo común, un cubano del montón, sin relaciones con la
farándula artística de la diáspora cubana. Pero fíjate la fuerza que
me da el amor que todos los exiliados sentimos por Cuba . Escucha bien
lo que te voy a decir:
Juanes, levanta ahora mismo el teléfono y llama de mi parte a Emilio
Estefan, dile que organice –gratuitamente-, y con carácter urgente,
una representación de artistas cubanos en el exilio para que te
acompañen a Cuba , entre los que estén, su esposa Gloria, Willy
Chirino, Andy García –para que toque las tumbadoras-, Albita, Olga
Guillot, Mirtha Medina, Annia Linares, Meme Solis, BnK, Rey Ruiz,
Tanya, Paquito D’ Rivera, Arturo Sandoval, Niurka Marcos, Los
Fonomemecos, Isaac Delgado, Manolín, Amaury Gutierrez, Raúl y Gianko
Gómez, y como presentadores que vayan Alexis Valdez y Carlos Otero.
Si alguno de estas personalidades artísticas cubanas se niega a ir
contigo, aunque sea una sola, fíjate lo que me arriesgo a decirte, a
no ser que esté ingresada en una clínica, vete a Cuba y dale vivas
al régimen. Porque estoy seguro que ninguno de ellos será capaz de
desobedecer un reclamo de amor por la patria, y en pro de su
venerado pueblo. Ninguno.
Pero si todos aceptan suspender sus compromisos para acompañarte
gratuitamente a lo que será la fiesta de solidaridad –y unidad-, más
grande de la historia de Cuba en los últimos cincuenta años, y las
autoridades cubanas no los dejan entrar y actuar contigo, entonces,
hermano, no vayas. Te quieren joder. Nada en la isla se está haciendo
por amor, como siempre ha sido. Y la organización de tu concierto no
es una excepción.
Tienes, pues, Juanes, la posibilidad en tus manos de organizar el
concierto de paz y amor más grande de la historia musical de
Latinoamérica. Tú decides. Pero si no invitadas a ninguno de estos
compatriotas míos que te nombré anteriormente para que se unan a tu
delegación, entonces tengo para ti una ultima opción salvadora que te
permitirá evaluar con cierta objetividad todo lo que acontece
realmente en Cuba .
Quizás tú seas el enviado de Dios que necesitamos los cubanos.
También te autorizo fíjate nuevamente el poder que me da el amor que
por Cuba sentimos los exiliados-, si, dije, “te autorizo”,
públicamente, yo un cubano cualquiera, a que incluyas en tu
repertorio la canción de Willy Chirino “Nuestro día ya viene
llegando”, sin reclamaciones legales de ningún tipo.
Juanes, sin cantas esa canción en La Habana, todos los derechos de
ese himno nuestro serán tuyos, y los cubanos en todo el mundo con
lágrimas en los ojos-, te aplaudiremos hasta desfallecer, incluyendo,
por supuesto, a su autor, el querido pinareño Willy Chirino.
Te doy mi cubana palabra.
http://www.musica.com/letras.asp?letra=981667
Harold (Popy) Ortiz Ríos
Periodista cubano radicado en La República Dominicana
El escritor Juan Abreu, residente en Barcelona , escribe sobre el concierto de JuanesJuan Abreu
No hay nada que argumentar. Lo mismo que un judío no tiene que argumentar nada lo mismo que un chileno no tiene que argumentar nada. Si en medio siglo no han podido enterarse de lo que pasa en la isla, no es asunto nuestro. Llevan con su silencio cincuenta años cagándose en el dolor de millones de personas. ¿Y ahora quieren sermonearnos?
¿Qué pasa? Pues que un payaso que canta y vende sus bodrios a los exiliados de Miami quiere ir a la misma Plaza donde se ha pedido el fusilamiento de muchos de los familiares de los que compran sus discos y cantarle a la dictadura que los fusiló, los encarcelo o los expulsó. Eso es lo que pasa. En Cuba no se le canta a nadie más que a la dictadura. Esbirros organizan el concierto. ¿Y qué quieren? ¿Que las víctimas los aplaudan? Serán canallas. Las víctimas lo que deben hacer es organizar un boicot contra todos los payasos que participen en el concierto en La Habana. Pero un boicot de verdad. Que el programador de una emisora de Miami que ponga un disco de alguno de los payasos cantantes tenga al instante una manifestación a las puertas de la estación. Lo mismo para quien venda sus discos.
¡Háganse respetar y dejen por una vez de ser tan sumisos!
¿Paz? ¿Qué coño es eso? De nosotros lo único que deben esperar es la guerra. Es una pena que los cubanos de Miami después de cincuenta años de burlas y humillaciones a manos de estos payasos cantantes y diversos payasos intelectuales y de ralea semejante, no hayan aprendido a hacerles la guerra más implacable. Como hacen los judíos. Es el único idioma que entiende esta gentuza. El del dinero. Que empiecen a bajar las ventas de discos y verán como enseguida ven los fusilados, los ahogados, ven a las víctimas.
Con estos payasos no hay nada que argumentar. Hay que decirles ve y canta donde te venga en ganas pero que sepas que vas a pagar un precio. El mismo que hemos pagado los escritores, artistas, músicos y cantantes cubanos exiliados enemigos de la dictadura. El precio que nos ha hecho pagar la izquierda culona norteamericana y europea por el simple hecho de denunciar la dictadura. Esto es una guerra. Que se enteren. Es hora de que dejemos de ser nosotros, exclusivamente, los que ponemos las víctimas.
¿Hablar? Nada que hablar.
Que hablen con los miles de muertos en el Estrecho de la Florida, que hablen con los fusilados, que hablen con medio país que ha pasado por las cárceles, que ha tenido que huir, que hablen con las generaciones de niñas prostituidas, con las generaciones de niños embrutecidos y envilecidos en nombre de una idea imbécil y de un caudillo siniestro.
Conmigo al menos, no hay nada que hablar.
Qué pasa. ¿Que El País jamás nos mencionará? ¿Que algún nazionalista que algún nazizquierdista no nos publicará los libros?
Que se lo metan por el culo.
Yo he salido al mar a buscar balseros y he visto las balsas vacías. Yo he visto los restos de los naufragios en las costas. Yo he mirado a los ojos a Mario Chánez de Armas que pasó treinta años en un infecto agujero, más que Mandela por cierto, cabrones. Yo he estado en el ejército y nos han dado órdenes de disparar a los que escapan. Me honra haber incumplido esa orden. Yo he visto a mi madre llorar porque no tenía qué dar de comer a sus hijos y después a sus nietos. Hablen guitarreros, intelectuales a la venta por un p remio, un viaje o una feria de libros, hablen culosgordos chupasubvenciones en fin zopencos vendidos hablen con los hijos con las madres con los hermanos con los padres de los ahogados de los ametrallados tratando de escapar. Hablen con los miles de torturados, hablen con los presos políticos. Hablen con los millones de vidas aniquiladas.
¿Conmigo? Conmigo no hay nada que hablar.
Yo sólo aspiro a insultarlos, a burlarme de ustedes. Conmigo no tienen nada que hablar. Yo sólo pido al Gran Dios de las Palabras que mantenga mi furia intacta y vívida hasta el final.