“Pobre soy, y necesitad@, pero en este instante el Señor piensa en mí. ¡Oh Dios mío, Tú eres mi auxilio! Tú eres mi salvación. ¡Ven pronto, y sálvame! ¡No te demores, por favor!”
Salmos 40:17 (BD)
«No retengas la Palabra de Dios» (Jeremías 26:2). Le animo a reenviar a sus amistades estos mensajes de vida. Nada agrada más a Dios que ver sus promesas puestas en circulación.
“PERLAS PRECIOSAS” (Mateo 13:46)Responsable: Lic. Alfonso Mollinedo Montoya
La Paz, Bolivia