Claro, que más importantes que las casas son las vidas que ellos mismos han quitado, y todos sabemos que esas vidas no serán jamás devueltas. Hay que ser sinvergüenza para ir a mendigar delante de sus propias víctimas.
Claro, que más importantes que las casas son las vidas que ellos mismos han quitado, y todos sabemos que esas vidas no serán jamás devueltas. Hay que ser sinvergüenza para ir a mendigar delante de sus propias víctimas.