Por Carlos J. Bringuier
Cuando salí de Cuba el 4 de Mayo de 1960 dejé vacante mi cargo de Oficial (Secretario Suplente) en el Juzgado de Instrucción de la Sección Quinta de La Habana. Mi experiencia me enseñaba que el problema de la droga en Cuba siempre había sido un problema sin mayores consecuencias ya que tanto los expendedores como los usuarios eran el estiércol de la sociedad.
Al llegar a la Argentina, ya como exiliado político, comprobé que en ese país la droga no era tampoco un gran problema social. Anteriormente había visitado Guatemala donde la experiencia era la misma.
Hoy, 46 años después, nos encontramos un continente semi devastado por el uso de la droga. Puede decirse que no hay una sola familia que no sufra el caso de ver a un ser querido destrozado por el uso de las drogas.
Por eso, sabiendo yo cómo se había…
Ver la entrada original 1.564 palabras más