Ah, pero los botones no eran de diamantes sino de cristal de Swarosky, oh, ya no me impresiona… Qué tontería, por dios. Qué manera de vivir en la idiotez, sobre todo en los tiempos que corren. Bueno, sí, es su dinero.
Ah, pero los botones no eran de diamantes sino de cristal de Swarosky, oh, ya no me impresiona… Qué tontería, por dios. Qué manera de vivir en la idiotez, sobre todo en los tiempos que corren. Bueno, sí, es su dinero.