Richard Blanco tiene varias cosas en común con Ricardo Alarcón, y no es la “mariconería” –como él mismo nombra a su homosexualidad de manera pública- sino más bien algo tan simple como el nombre. Ricardo Alarcón (que yo sepa no es maricón) no se llamaba en sus tiempos universitarios Ricardo, se llamaba Richard Alarcón. Al menos obligaba a sus condiscípulos a que lo llamaran de tal modo: “Richard” despreciando el “Ricardo”. Al poeta hispano (ahora a los cubanos los llaman hispanos en Estados Unidos) Richard Blanco, según él mismo cuenta, lo bautizaron como Richard, por Richard Nixon, no por Richard Alarcón, aunque pudiera haber sido por el segundo. Cuando triunfó Aquella Puercada (o Aquella Cochinada) que definieron como revolución, Richard Alarcón devino por obra y gracia del mesías Castro I, Ricardo Alarcón, porque el “Richard” recordaba demasiado al enemigo imperialista yanqui. Sin embargo, Richard Alarcón, denominado luego Ricardo Alarcón…
Ver la entrada original 2.435 palabras más