Cuando veo estas cosas me da una pena honda, y me digo que ya lo único que queda es que el pueblo cubano se lance a las calles. Pero claro, si todavía siguen tratando a Castro II de «nuestro Comandante en Jefe», ya me dirán. Y dále con lo de que no son batistianos, a estas alturas. Los batistianos todavía como el Coco. Pero eso fue lo que trajo el barco. De todos modos me da una enorme tristeza:
Gracias a Martha Beatriz Roque.

