En este video antologico, grabado en 1950 y publicado por primera vez en You Tube, Fernando Albuerne y Manolo Fernandez, dos grandes exponentes de la cancion romantica cubana, nos interpretan a duo el tema, Mi suerte, del prolifico compositor, Antonio Fernandez, mas conocido como «Ñico Saquito».
Luis Fernando Albuerne Garcell, nació el 28 de Octubre de 1920 en Sagua de Tánamo, en la provincia de Oriente, 50 km al norte de Guantánamo, Cuba, falleció en julio de 2000, conocido artísticamente como Fernando Albuerne, se graduó muy joven de Ingeniero Agrónomo en la Universidad de La Habana. Comenzó a trabajar en la producción de perfumes para la empresa «Jabon Albuerne», propiedad de su padre.
Aun cuando carecía completamente de conocimientos musicales tenía entusiasmo por el canto, y fue consolidando su voz y su estilo en reuniones familiares y entre sus compañeros de estudios.
En 1941 se presentó en Radio Cadena Suaritos para averiguar cuanto debía pagar por grabar un disco, pero cuando escucharon la pureza de su voz de tenor fue inmediatamente contratado como artista exclusivo a tres dólares por programa. Debutó en Noviembre de ese año interpretando «Ven Amor», tema compuesto por un compañero de trabajo, acompañado por la orquesta del pianista Santos Menéndez.
Para 1945 su sueldo era de 1.000 dólares mensuales, uno de los más altos que se abonaban en la isla a un solista, de donde perfectamente podía deducirse su importancia artística, puesto que donde toda la vida han proliferado grandes cantidades de estrellas del canto, en sus diferentes modalidades, quien obtuviera esa alta remuneración tenia que haberse destacado por encima de quienes podían hacerle la competencia en los escenarios. Permaneció ligado a Radio Cadena Suaritos hasta 1954.
Desde 1947 realizó continuas giras por toda América. Ese año llegó por primera vez a Argentina, donde su éxito fue inmediato. Su gran hit fue «Dicen que Tengo Celos», que vendió más de un millón de ejemplares y le significó su primer disco de oro. En 1953 llegó a Europa, triunfando en España, Portugal y Francia.
Por su parte, Manolo Fernandez,nombrado «El Caballero del Tango». Nació el 10 de abril de 1922 en el barrio de Párraga, La Habana. Su papá era sastre, hijo de inmigrantes asturianos, y su mamá costurera. Ganó el primer premio de un programa de aficionados el martes 13 de enero de 1936, en CMQ Radio.
Desde entonces empezó en serio a estudiar teoría, solfeo y guitarra en el Conservatorio de Música, durante tres años, lo que lo llevó al rotundo éxito, al ganar el primer premio en el programa «La Corte Suprema del Aire» en «La eliminación de eliminaciones» celebrada en el Teatro Nacional de La Habana.
Comenzó cultivando los géneros españoles pero finalmente se decidió por el tango con el que hace su debut profesional en 1941, por la CMQ.
Viaja a México en 1944 y a Caracas, Bogotá, Buen os Aires, en
donde fue muy querido. Fue contratado como artista exclusivo de Radio Cadena Suaritos, una de las emisoras más importantes de Cuba, combinando tangos y el repertorio sentimental hispanoamericano.
En la década de los cincuenta, además de radio, cabarets y teatros, tuvo un programa diario de televisión, «El Album Phillips».
Grabó marchas, boleros, guajiras, valses, pero se destacó en el tango por lo que fue muy aplaudido hasta en Argentina, destacándose sus discos grabados en 1945 con la orquesta de Rey Díaz Calvet (sello Panart); «Discos de Gardel», en 1946, acompañado por la orquesta de Joaquín Mora (sello Panart), y otro acompañado por la orquesta de Américo Caggiano (sello Star).
Tuvo un escuchado programa de radio junto a la también cantante de tangos Olga Chorens llamado «Habla corazón».
Fue elegido presidente de la Asociación de Artistas de Cuba en 1959, lo que le duró muy poco, porque su defensa de los trabajadores artísticos contra el nuevo gobierno totalitario de los Castro y su denuncia de que era un encubierto gobierno comunista, le costó persecución, humillación, y la amenaza de ser llevado a prision.
Fernando Albuerne y Manolo Fernandez, partieron de Cuba hacia el exilio politico, donde continuaron cosechando exitos, y murieron como decia Marti, «sin patria, pero sin amo.
Dios los bendiga por regalarnos tanto talento y tanta dignidad.