Por: JJ Almeida
Hace tan sólo unos años, cuando la visible crisis financiera contagiaba los sectores de la economía nacional, y la industria cubana bordeaba la casi invisible frontera que marca la acción o la omisión que acelera la muerte a un paciente desahuciado; el General Raúl Castro, con esa impresionante forma de mostrar su patético talento, nos vendió la engañosa idea de que las Fuerzas Armadas se habían convertido en el ejemplo para “El Cambio”.
En papeles, porque ahondando en las ganancias mostradas, el sistema empresarial militar de la isla trabajaba mucho más que lo que trabaja hoy en día el abogado del cantante Justin Bieber; claro, al estar impulsada por mano de obra esclava (para ser más exacto reclutas), no había manera de medir el calculable costo de un producto, o su eficiencia laboral.
Absurdo sí, pero a fuerza de repetición, consiguió atraer la atención de quienes mueven…
Ver la entrada original 383 palabras más