Argentina le acaba de ganar a Hollanda en un juego mediocre, cansón y hasta remolón. Es una vergüenza que el fútbol termine siendo un deporte aburrido practicado entre millonarios que le dan patadas a una pelota para devenir todavía más millonarios. Ya saben, lo que trajo el barco.
Pobreza ofensiva, ningún ritmo, más que deseos de ganar había como una tendencia a querer perder. Los jugadores en ralentí o esperando a que el gol les cayera del cielo. Mediocre.
Zoé Valdés.