Editorial: Diez años sin Guillermo Cabrera Infante. Por Zoé Valdés

Avatar de Zoé Valdés ¡Libertad, Verdad y Vida!Zoé Valdés

Guillermo Cabrera Infante no salió de Cuba a hacer fortuna, sino a hacer literatura. A ser literatura. Ya hoy es más que nunca literatura, porque la hizo, y con honestidad. Pudo haberse quedado callado, pudo haberse bloqueado (lo que le sucedió en algunas ocasiones durante su enfermedad), pero siempre consiguió liberarse de su encierro, y opinar o escribir, gracias a Miriam Gómez.

Lo escupían en los restaurantes, le gritaban improperios en las calles, le organizaron mítines de repudio en las conferencias, pero el escritor siguió condenando al castrismo. Tal como había condenado al régimen anterior. Todo está en su obra periodística y en gran medida en su obra narrativa, desde Así en la paz como en la guerra hasta Mapa dibujado por un espía, su última novela publicada.

Censurado por el castrismo de por vida, luego por el franquismo en España, y años más tarde, cuando publicó Mea Cuba

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