Hubo una época cuando la gente escribía cartas a mano o mediante una maquina escribir y lo firmaba. Las cartas eran entre amistades, familiares, incluso novios e esposos con puño y letra.
Al terminar las cartas, fueron colocados dentro de un sobre para el destinatario. A veces fueron entregados en personas o mediante el correo donde pasaron por una pesa y recibieron los sellos apropiados del empleado del correo.
Los recipientes recibieron las cartas en su buzón de un cartero con las palabras escritas de su ser querido y respondieron. Hay veces hubo intercambios de sellos, pegatinas, casetes [no hubo discos compactos en esa época]. Hubo ese toque personal en aquella época.
Como van pasando los años y somos testigos de una nueva realidad con la computadora u ordenador. Desaparece la correspondencia personal con la llegada de los correos electrónicos.
Estamos viviendo en un mundo frio e impersonal por la falta de comunicaciones mediante la escritura. Estamos perdiendo el arte de escribir y pronto terminaremos hablando mediante el texto, y el correo electrónico.
Los correos pierden empleos y cierran siendo reemplazado por maquinas.
Hay resolución pues reto a la humanidad en volver a escribir y debemos hacerlos antes de que sea tarde. Hay que comenzar HOY en vez de mañana