Entre las ramas, camuflada, en el alto de Caunedo, en ese valle de Somiedo, donde la vida es tierna y calma. Respirando el aire límpido de la montaña, entre los bosques y los ríos, sorprendiéndome a cada momento con esos seres vivos, tan hermosos que allí habitan. Uno de los pocos santuarios de la naturaleza […]
a través de Santuario de paz y calma — Marijose Luque Fernández
