Recomiendo los libros de Manuel Cerda

─ ¿Habéis entrado alguna vez a una casa de esas? ─preguntó Tomate.
─ Todos los días. Ahora porque está el tiempo parado, si no ya veríais las reverencias con que me recibirían el portero y los seguratas. Si yo de aquí no salgo. Ya sabéis con que gente me codeo: millonarios, banqueros, culturetas… ─dijo Robin.
─ ¿Entramos en esa? La puerta está abierta, nos estaban esperando.
─ Vamos, a ver cómo viven estos.
─ ¿Cómo coño van a vivir? Como dios. ¿Tú no ves la tele? ─Robin no mostraba el más mínimo interés por escudriñar lo que daba por supuesto.
─ Ya, pero no es lo mismo.
Un amplio e impresionante vestíbulo de paredes decoradas con maderas nobles y mármol africano con vetas rojizas, lámparas de araña de cristal de Bohemia que colgaban del techo y reflejaban su luz en el brillante e impoluto suelo de mosaico, evidenciaban que el…
Ver la entrada original 476 palabras más