Lo peor del exilio es soñar con que tu madre vive, y risueña, juega a ganarte en las adivinanzas. Lo peor del exilio es despertar y comprobar la cruel realidad de que no es así. Después pasas largas horas y días en una parálisis interior peor que la muerte.
Hoy es uno de esos días…
Hoy es uno de esos días en que no puedo con nada. Fabricaría yo misma los drones, los lanzaría en Aquella Mojoneta, conmigo dentro.
Bah.
Zoé Valdés.