Companys fue asiduo a las plazas de toros, tanto de dentro como de fuera de Cataluña. En los días posteriores a la sublevación, concretamente el 16 de agosto de 1936 se reanudó la programación taurina en La Monumental, y en uno de los festejos, Lluis Companys ocupó el palco presidencial, que recibió el preceptivo brindis […]
a través de Lluis Companys y Francesc Maciá en la Maestranza de Sevilla — El Heraldo Montañés
