Y llegó Compostela a nuestros ojos, peregrina hacia el vino de tu boca, los acantilados del norte y las ventanas llamando a carnaval entre sus hojas. Fue camino Madrid, y fue, refugio, donde, detenidas nuestras rosas, tomaron cuerpo, en imperio, plenilunio, dispendio, de terrenales faustos, huracanado intento, […]
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