Duermes profundamente mientras el descarado insomnio me arrulla, agudiza mis sentidos y acentúa mi enojo; enojo que mantengo a raya paseando por tu cuerpo, contando tus lunares bajo la luz de la diminuta luz blanca, que se posa sobre la mesita a mis espaldas. De repente… empiezo a ver el sol colándose por la ventana, […]
a través de Florecitas… — Erotismo en guardia
