Pienso, luego existo.
Pienso, por lo tanto, existo…
Voy al gimnasio para no pensar pero todavía existo…
Es bien sabido por los que me rodean que me gusta la filosofía y la filosofía me llena, me desborda y me hace que escriba. La imaginación y la creatividad han sido mis constantes inseparables desde que tengo memoria y parece que no importa cuánto se altere mi entorno ellas son las únicas que se mantienen inmóviles, son las únicas que no son dañadas por el ambiente y que nunca me dejan sola… ¿Debería estar agradecida?
Muchas veces me podrías ver taciturna, pensando en ellas, conversando con ellas, entrelazando mis dedos y mis emociones, incluso mi cuerpo y mi volátil alma con ellas…
Pero a veces no quiero pensar ni existir… y por eso me desconecto del mundo, la mayoría de las veces durmiendo pero hay veces que voy al gym, aunque esto…
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