Entropía…

Avatar de Quinny Martínez HernándezVulvaginación - Erotismo poético

Sumó tanto que al final se quedó con nada, la nada que en un principio le supo a amor, y que no le cabía en el pecho…

El engranaje perfecto. Los colores, las luces, el maquillaje adecuado, un vestido glamuroso, y música. ¿Cómo no enfatizar en la música para esta ocasión?. Eligió la melodía más dulce de todas. Pianos, violines y flautines de infarto, todo en conjunción con el tamaño de sus deseos. Estaba correspondiendo a lo que ella percibía de él; meses enteros de labranza sentimental, recogidos en una noche de sorpresas… La mesa era la guinda del pastel. Los olores de su comida favorita, la vajilla heredada de la abuela Iris, los cubiertos de plata y las copas de bohemia. La energía y el mimo concentrados en ese espacio eran tal, que las paredes sonreían y los enceres bailaban al compás de aquella sutil melodía. A la hora…

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