¡Hola mamá!
En nada hará un año que te fuiste y parece que fue ayer cuando te sostenía de la mano mientras partías. En aquel instante me hubiera gustado poder decirte que lucharas, que no te fueras… que no me dejaras, pero no podía, debía dejarte ir. «Te quiero», «te quiero mucho» pude decirte entre sollozos y tú, con un hilito de voz, me contestaste «jo també a tu».
Es como si el maldito tiempo se hubiese detenido justo en ese instante en que dejaste de respirar. Y… pocos días después, se fue también papa a buscarte; me gusta imaginaros cruzando al otro lado cogidos de la mano.
Me gustaría deciros que no os preocupéis, que el peque y yo estamos bien, aunque os echamos de menos, muchísimo de menos. Nunca imaginé que echar de menos doliera tanto. Y es por eso que os escribo esta carta, porque todavía no…
Ver la entrada original 118 palabras más