El Quicio de la Mancebía [EQM]
[Colaboración especial de El Xiquet de Columbretes]
A Manolo, con sentimiento y empatía.
Relato breve
Como todos los días, estamos solos en nuestra playa admirando anonadados los colores mágicos del crepúsculo; desnudos, cogidos de la mano hasta que ha obscurecido. El mar comienza a teñirse de noche mostrándose sereno, profundo, solícito con el arenal, y sus olas suaves ondulan sin cesar aquietándose aún más sobre su contorno. A la sazón mi amor me sonríe y se sitúa de espaldas delante de mí. Nos sentamos al mismo tiempo, sin mirarnos, no hace falta, retenemos en la memoria nuestros gestos de complicidad en los que recrearnos. Ella, con un determinismo satisfecho aguarda confiada.
Es entonces cuando mis cansadas manos enjutas y deformadas que muestran la exuberancia de lo vivido y desean seguir mimando, retiran la corta melena cana y se posan delicadamente sobre su nuca; suave, muy suave, casi imperceptible…
Ver la entrada original 472 palabras más