
Pájaros de alambre
Un pájaro sacude sus plumas
sobre la cuerda de tender la ropa
cuando suena en la distancia
la alarma que alguien olvidó apagar.
Es hora de pasar lista
y marcar al sol como ausente.
Hay que ponerle una cruz.
Miro al cielo y salta un ángel.
Una gota.
Dos.
Llueve.
Caen sus lágrimas de almíbar
a regar la única flor
que nadie cogió para el ramo
que enviaron entre todos al funeral de la luna.
Miro al cielo
y en la cuerda
solo quedan pájaros de alambre.
Ana Centellas. Octubre 2019. Derechos registrados.

*Imagen tomada de la red (editada)
