Estoy preparando para las Pascuas y me encontré con esta joya que Dios dejó en la adoradora Puertorriqueña Gliz. Estamos en una época de incertidumbre con un arcoiris de emociones desde la amargura hasta la felicidad.
Hemos olvidado del Señor y la Biblia a favor de placeres temporales de la tierra dando origen a los del presente. Hay veces he caído en la rabia pero todo cambió después de leer la Biblia y escuchar la última canción de Gliz.
Ambos aclararon mis dudas y volví a enfocar en los asuntos del Señor. En eso agradezco a Dios por entregarnos a Gliz.
Por eso y mucho más, recomiendo su Ministerio musical y lo debe buscar en las plataformas digitales. Sin nada más, mis mejores deseos hoy y siempre con la Bendición del Señor