El final del confinamiento va a ser muy duro para todos, sobre todo porque el gobierno socialcomunista recogerá lo que ha sembrado.
Pedro Sánchez y Adriana Lastra, presidente y portavoz socialista respectivamente.
Por Jesús Salamanca / El radicalismo ideológico no acaba de entender que todas las vidas son iguales. No se puede consentir que los mayores sean menospreciados. Y como sí lo han sido, el final del confinamiento va a ser muy duro para todos, sobre todo porque el gobierno socialcomunista recogerá lo que ha sembrado. Es el día en que las cañas se les han vuelto lanzas, al igual que los bulos que alientan ya actúan como “boomerang”.