Hoy me entere del fallecimiento de mi amigo y compañero de trabajo Marino “Marinito”. Conocí a Marino cuando era el timonel en la canoa de remos del HBYCC (Biltmore) con los hermanos Puig, Chu de León, Ramón Cora y otros. Se destaco en mis recuerdos de entonces, porque se negaba a traernos cervezas a la terraza del Club ya que no teníamos la edad de entrar al bar.
Quien iba a pensar que en el año 1970, después de larga espera para terminar mi carrera de medicina y hacer un año de internado me iba a encontrar nuevamente a Marino, entonces el trabajador Social de la sala del Jackson que me asignaron. Si no me trajo cerveza, en esta ocasión me reconoció y se convirtió en mi mentor y amigo.
No solamente en el Hospital sino en labores comunitarias donde se destacaban MariAnn Prio, José Szapocznik, entre otros. Socialmente nos reuníamos con Marino en la tumbadora, Roberto Cuesta y Pedro Melchor vocalizando y tocando piano y/o guitarra y así pasábamos el tiempo.
Marino se fue a California donde se caso con Tilky Lopez Muñoz y donde sufrieron la tragedia de perder a un hijo. Regreso a Miami (Key Biscayne) y se encontró con un amigo mutuo al que dijo que buscaba trabajo. Él le informo que yo era jefe de Salud Mental en el hospital de Veteranos y me llamo.
Nos reunimos al otro día y comenzó a trabajar con nuestro grupo. Al fin, ya más viejos y retirados como siempre sucede nos prometíamos reunirnos pero hace años que no lo hacemos. Pasamos mucho juntos, logramos trabajar exitosamente en la ayuda a veteranos y en la comunidad.
Marino tuvo una vida plena de éxitos, alegrías y tristezas. Lo extrañaremos pero paso a mejor vida. Un abrazo fuerte a Tilky y a su hijo que segura continuara la labor del padre.
Fernando J. Milanés, MD