Originalmente publicado en Análisis en clave liberal: Sírvanos de ejemplo otra “termita”, el doctor Fernando Simón, que, dicho sea de paso, NO es doctor. Éste debe ser el destino final por delitos de odio y dejadez con negligencia y resultado de muerte. No pueden acabar con otro traje que no sea éste. Por Jesús…
a través de Delincuentes peligrosos y negligentes —
