
Pedro Sánchez se ha autocalificado como líder mundial y salvo Adriana Lastra y su monaguillo Rafael Simancas, la gente se lo ha tomado a cachondeo, incluido los socialistas que le conocen bien, porque saben que su jefe es la nada dentro de una campana vacía en la que el eco se mueve a sus anchas. […]
Retrato de un país a la deriva — El blog de Diego Armario