Miré por la ventana…
Estabas ahí de pie tras el zaguán, con tu pantalón negro y tu polo color melón, con tu cabello bien peinado y en las manos un ramo de flores con gerberas de colores y tulipanes rosados. Llamaste mi nombre y miraste hacia mi habitación, con un movimiento rápido me oculté de ti, de tu romoanticismo… Me escondí entre la cortina ahulada y advertí tu ansiedad.
Quizás pensaste que no era un buen momento, que no estaba en casa… o tal vez supiste que me escondía de ti.
Sonreíste con tristeza, suspiraste tan hondo que alcancé a ver el movimiento de los capullos de tulipanes, de los tulipanes rosados y de las gerberas.
Entre tu portafolios buscabas una hoja y de un estuche especial, destelleante por la inducción del sol y por su color plata sacaste el bolígrafo que te di tiempo atrás. Tomaste al ramo de…
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