Después de un largo tiempo,
una sigue haciéndose preguntas
una sigue removiendo memorias
buscando algo que conecte con el presente.
Y esa búsqueda no viene necesariamente del dolor. No.
Más bien, viene de un placer enorme de decir: LO ROMPI TODO
Y creo también que ese deseo, ese sentimiento es igual de poderoso que la libertad y el amor al reconocerse una misma, con raíces y con los frutos propios de la individualidad.
Aunque también puedo ponerme cursis y decir que me falta valor, que me faltan piezas, que me he sentido rota.
Y ese es el precio de estar viva. De estar consciente. Y de querer tocar todas las dimensiones.