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Érase una vez…
Ella solo quería bailar, encontrar un compañero de baile a la altura de sus zapatos de cristal de tacón de aguja. Pero a punto de dar la media noche en el omnipresente reloj que oteaba la escena desde casi las nubes, salió huyendo de aquel baile de máscaras donde nadie era quien decía ser.
En su precipitado descenso de los infiernos perdió altura cuando se fracturó el frágil artilugio que sostenía sus talones. Y quiso el infortunio (o la buena estrella, según se mire) que cayera en brazos de un príncipe azul que llegaba tarde y que, al primer beso, se convirtió en rana.
Junio 2023
Muchas gracias por compartirlo 😘😘
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Un placer y honor
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