
Te vi alzar el vuelo del que siempre hablabas, ese con el que siempre soñabas. Te vi abrir tus alas y elevarte tan alto que ni las nubes te rozaban. Te vi feliz, sorprendente y entonces supe que tú y yo solo fuimos un momento y no un para siempre. By: Ana Carranza.
Y no un para siempre.