
Después del incendio no se redujo todo a cenizas. Pensamos que éramos afortunados porque el fuego no dejó de arder. Pensamos, pobres ignorantes y errados amantes extinguidos, que, si el viento cambiaba de direccion (y nosotros mudábamos de piel), podríamos avivarlo. Pero hasta que eso ocurriera, debíamos preservar la llama. […] El parte meteorológico para […]
Los amantes extinguidos ©by mabm
Gracias por compartirlo, Roberto 😊
Me gustaMe gusta
Siempre
Me gustaLe gusta a 1 persona