
Nada verdaderamente valioso tiene porque que suceder a la primera. La vida no se afina en un solo intento ni se comprende con una única decisión acertada. Crecer implica arriesgar, errar, detenerse, corregir el rumbo y volver a empezar una y más de una vez. Nadie avanza sin tropezar, ni aprende sin haberse […]
Nadie Aprende Sin Haberse Equivocado Antes…