
Te hablé de su mirada, de cómo se enteló de brumas; de cómo su mano se enfrió entre las mías, y de unos ojos que perdieron su luz cuando se detuvo su corazón. Te conté que se me heló la sangre. Las campanas, esta noche, tañen por dos. Enero 2026
Microcuento #432 ©by mabm