Como está la cosa, hay que agarrarse a todo…
(Profecía del Arzobispo José María Claret hace más de 160 años )
«Se levantarán columnas de polvo y otra vez la sangre anegará el suelo cubano por unos pocos días, sin embargo como dice el refrán: «Después de la tempestad llegará la bonanza», cuando esto ocurra, vendrá un estado de alegría, paz y unión entre cubanos, y la república florecerá como nadie podrá imaginar.
Habrá un gran movimiento de barcos en las aguas, que de lejos las grandes bahías de Cuba parecerán ciudades enclavadas en el mar.
Habrá venganzas y revanchas entre grupos dolidos y otros codiciosos, que por corto tiempo empañarán de lágrimas los ojos.
Después de estos días tormentosos, lo mejor para Cuba estará por venir. Se erradicarán enfermedades, vendrá el arrepentimiento, se extinguirán falsas religiones, la fe Cristiana entrará en los corazones ateos.
Después de toda esta catástrofe que ahora veo, saldrá el arcoíris, anunciando la paz y la prosperidad para todos los cubanos.
Cuba será la admiración de toda América, incluyendo la del Norte».