Castillos de naipes ©by mabm
Deja que caigan las hojas, livianas. Déjalas que vistan de otoño la tierra aún caliente. Déjalas morir de frío, y no sufras por ellas, porque la belleza de las cosas está en su efimeridad. Por ejemplo, las mariposas —sobre todo las que (sobre)viven en el estómago— o las flores; su hermosura está en su fugacidad. Pero a mí […]