
Eran las 7 de la mañana. El cielo aún no había decidido del todo si quería ser rosa o naranja cuando pisé la arena. Esa franja del mundo en la que todo está en silencio solo para los madrugadores. El mar, somnoliento todavía, acariciaba con pereza la orilla y yo caminaba descalza, con…
El Mensaje Del Mar…(Relato)