
Tiraste la piedra y escondiste la mano. Pronunciaste una retahíla de palabras —te salieron del alma, dijiste— que se tornaron boomerang. Luego, cuando las miradas ajenas rozaron una verdad incómoda, todo empezó a girar en torno a lo que no debía nombrarse. Dijiste que habías tenido que defenderme. Pero, ¿sabes qué? Yo no necesito que […]
Tantas cosas ©by mabm