
Somos esas veces que nos quedamos inmóviles frente a la puerta de quién nos dice adiós, sin darnos cuenta de que hacía mucho tiempo que nos habíamos ido. Creo que cuando la cabeza es una dictadora de put* madre, el corazón un día cualquiera da un portazo y se pira. Lo jodid* es que…
O% De Interés…