
Acostumbrarse al frío es otra forma de morir sin que nadie lo sepa, un lento olvido que camina sin zapatos, andando las distancias que nadie quiere medir, guardando los «te quiero» en el recuerdo de los retratos. Esperar en silencio es callar la propia vida, mientras el sol se viste de un cielo azul…
Andando Distancias…