
Cuando vayas a fallarme asegúrate de no necesitarme nunca más…Porque una vez que se rompe la confianza, ya no queda la acogida para volver. No es orgullo, es dignidad. No es rencor, es memoria. No es cuestión de soberbia ni de cuentas pendientes, sino del peso inevitable de la dignidad. Cuando alguien quiebra…
Si Me Fallas…