Según la revista El Español, entere que ustedes desean la muerte de un niño llamado Adrián por su pasión hacia los toros. Esta carta está dirigida hacia un tal Aizpea Etxezarraga que expreso abiertamente aquellos sentimientos. Me alegro que a ese degenerado lo cerraron la cuenta de Facebook y Twitter.
Uno puede estar en acuerdo o no con lo taurino pero desear un mal hacia una persona por estar en desacuerdo es un pecado e delito. Si ustedes fueron a decir esas cosas en EEUU, te espera la cárcel pues aquí con eso no se juega.
Personas como ustedes que desean mal o maltrata a un niño, animal, anciano, o ser humano merece cadena perpetua con cinco décadas de trabajo forzado. Quizás merecen un boleto de una sola vía hacia el planeta Venus con temperaturas de 5008C.
Incluso uno de sus degenerados que celebro la muerte de un torero está llorando lágrimas de cocodrilo pidiendo perdón. Mi respuesta hacia ella y ustedes es que deben buscar a Dios pues estoy orando por ustedes con Fe y Esperanza que veras el camino hacia Cristo. Si no, debes buscar un profesional de salud mental. Además de orar, considero los anti taurinos como hipócritas pues conozco alguno que son enamorados de Filete Mignon.